El tráfico aéreo en América Latina despega… pero con turbulencias en el horizonte
El tráfico aéreo en América Latina despega… pero con turbulencias en el horizonte
Marzo de 2026 dejó un mensaje bastante claro para la industria aérea en la región: América Latina y el Caribe siguen creciendo, pero no todo el aire es favorable.
El tráfico aéreo total alcanzó los 43,1 millones de pasajeros, un aumento del 6% frente al mismo mes de 2025. En términos simples: 2,45 millones de personas más se subieron a un avión. Nada mal. Y mejor aún, este crecimiento viene acompañado de una eficiencia operativa sólida: la demanda (RPK) creció 7,3%, superando el aumento de la capacidad (ASK), lo que empujó el factor de ocupación a un saludable 83,9%.
Ahora bien, no todo el crecimiento es igual.
El motor del crecimiento está dentro de la región
El dato más interesante y quizás el más estratégico es que el crecimiento viene desde adentro. El tráfico intrarregional creció 10,7%, muy por encima del promedio general.
Casos como Argentina–Brasil, que aumentó casi 30% y amplió su red a 32 pares de aeropuertos, muestran que la conectividad regional está tomando protagonismo real. Esto no es casualidad: responde a una demanda más diversificada, menos dependiente de los grandes hubs tradicionales.
Dicho de otra forma: la región empieza a mirarse más a sí misma.
Estados Unidos pierde tracción (por ahora)
En contraste, el tráfico con Estados Unidos cayó 2,8%, rompiendo la tendencia positiva de meses anteriores. El golpe vino fuerte desde el mercado México–EE.UU., con una caída del 11,6%.
¿El impacto? Directo en destinos turísticos clave:
Cancún: -11,5%
San José del Cabo: -9,2%
Esto sugiere un ajuste en la demanda internacional, posiblemente influenciado por factores económicos, costos de viaje o cambios en el comportamiento del turista.
No todos los mercados despegan
Aunque el panorama general es positivo, algunos países muestran señales de enfriamiento:
México: -3,2%
Chile: -1,9%
Bolivia: -11,5%
En estos casos, la caída está concentrada principalmente en el tráfico doméstico, lo que podría indicar debilidad en la demanda interna o ajustes en la oferta.
El verdadero problema vuela a otra altitud: el combustible
Aquí es donde la historia se pone seria.
El precio del jet fuel alcanzó USD 4,36 por galón, casi el doble del promedio de 2025. ¿La razón? Tensiones geopolíticas vinculadas al conflicto en Irán y las restricciones en el Estrecho de Ormuz.
Traducido al negocio: costos operativos disparados.
Y esto abre una pregunta incómoda pero necesaria:
¿puede sostenerse este crecimiento si volar sigue encareciéndose?
Crecer… sin sabotear el crecimiento
Como bien señaló Peter Cerdá, el desafío ahora no es solo crecer, sino no ponerle freno al crecimiento.
Si la región quiere mantener este impulso, será clave evitar medidas que encarezcan aún más el transporte aéreo —impuestos, tasas o regulaciones que terminen impactando directamente en el pasajero.
Porque al final del día, la conectividad no es un lujo: es infraestructura económica.
En corto
La región crece, y lo hace con fuerza desde el mercado interno.
El tráfico internacional muestra señales mixtas, especialmente hacia EE.UU.
Los costos, especialmente el combustible, son el principal riesgo a corto plazo.
Fuente: El tráfico aéreo en América Latina y el Caribe creció 6% en marzo – Hub News











